PROYECTOS SABA
La Biblioteca de los Méxicanos
Tema: Los Libros (que) Cambian la Vida
Subtema: La Biblioteca del Siglo XXI
Título: La Biblioteca de los Mexicanos del Siglo XXI
Autora: Mónika Muskaria
Cuando leí por primera vez el tema de este Festival de la Letras, no pude evitar recorrer, casi de manera espásmica, los libros que me han cambiado la vida, aparecieron Demian, El Extranjero, Las Flores del Mal, Los Cantos de Maldoror, Filosofía en el Tocador y una gran cantidad de etcéteras de libros que se desbordaron de mi mente con la frase: Los libros (que) cambian la vida. A la vez, fue irremediable la pregunta ¿los libros cambian la vida? O ¿la vida de quiénes cambian los libros? Sé que han cambiado mi vida, pero mi afición por la lectura no es exactamente lo que me hace ser normal dentro del contexto en que vivo.
La combinación de estas interrogantes con la cultura estadística que impera en mi familia (soy la única que no tomó el rumbo de las matemáticas), me dio la curiosidad de realizar un estudio estadístico que arrojara luz sobre estas preguntas. Tengo la fortuna de ser hija de un doctor en estadística, que entre otros aportes a su campo científico, ha desarrollado los Monitoreos Saba, los cuales han permitido seguir de manera estadística los procesos sociales. Su empresa, Saba Consultores, fundada en 1987, actualmente realiza un Monitoreo Nacional autofinanciado cada semana, para obtener información sobre el proceso político en nuestro país. Valiéndome del gusto que mi padre tiene por los libros y el cariño que me tiene a mi, le pedí que incluyera las siguientes preguntas en el cuestionario de este Monitoreo Nacional: ¿Durante estos días está usted leyendo algún libro?, ¿Qué libro?; ¿Ha leído usted algún libro que le haya cambiado su forma de ver la vida?, ¿Cuál libro?; ¿Cuántas horas a la semana lee libros?, ¿Cuántas horas a la semana lee periódicos? y ¿Cuántas horas a la semana lee revistas?.
Basándome en ésta información crearé una biblioteca imaginaria, tomando la acepción de su significado “Colección de libros análogos o semejantes”[1], donde la semejanza de los libros reside en el hecho de estar siendo leídos por un mexicano o haber influido de manera importante en la vida de un Mexicano, estableciendo qué tipo de libros compondrían esta biblioteca y quiénes los aportarían.
Antes de comenzar debo aclarar que el México que lee es un país de solamente 15 millones de habitantes, donde la pobreza extrema es de solamente el 12% y no el 22% que tenemos, la fuerza laboral está conformada solamente por empleados y más del 50% tiene al menos 15 años de estudios.
¿Cómo sería nuestra Biblioteca?
Los libros de los cuáles tendríamos más ejemplares en nuestra biblioteca serían, por estar siendo leídos por un mexicano, La Biblia (14.17%), El Código Da Vinci (3.45%) y El Perfume (2.35%); y por haber influido la vida de los mexicanos, La Biblia (23.95%), Un Grito Desesperado (4.05%) y Quién se robó mi queso (3.29%).
De la larga lista de libros que obtuvimos, hice ocho clasificaciones: 1)Religión, 2)Literatura 3)Superación Personal, 4)Ciencia y Tecnología, 5)Política, 6)Arte, Filosofía y Humanidades, 7) Carlos Cuauhtemoc Sánchez y 8) No Clasificados.
De acuerdo a esta clasificación, nuestra biblioteca estaría compuesta, por concepto de ser leídos por un mexicano, de un 27.48% de Literatura, un 21.21% de Religión, de Arte, Filosofía y Humanidades en un 14.66%, 9.32% de Superación Personal, 7.83% de Ciencia y Tecnología, 3.85% de Política, 3.85% de Carlos Cuahutemoc Sánchez y el resto de libros que no caben en ninguna de estas clasificaciones.
En cambio los libros por haber influido en la vida de los mexicanos serían en un 29.86% de Religión, 26.61% de Literatura, 19.11% de Superación Personal, 13.16 % de Carlos Cuahutemoc Sánchez, 2.38% de Política y 0.00% de Ciencia y Tecnología.
¿Quiénes aportarían los libros?
Comencemos con el género, por cada mujer que está leyendo un libro, hay dos hombres leyendo un libro (31.0%-16.0%). En cuanto a la escolaridad, el 13.0% de quienes tienen de 0 a 6 años de estudios aportarían libros a nuestra biblioteca, también lo haría el 10.0% de quienes tienen de 7 a 11 años de estudios; el 28.0% de quienes tienen de 12 a 15 años de estudios y 36.0% de quienes tienen más de 15 años de estudios.
Entre los que no trabajan, quienes más aportarían libros a nuestra biblioteca, serían los estudiantes, pues 50.0% de ellos está leyendo algún libro, en contraste con las amas de casa que solamente 14.0% de ellas lo hace. Entre los que trabajan, el 27.0% de los empleados está leyendo algún libro, mientras que solamente 5.0% de los obreros está leyendo.
¿Qué libros aportaría cada quién?
De acuerdo a los libros que están leyendo
Las mujeres serían las que pondrían en nuestra biblioteca la mayor cantidad de libros de Arte, Filosofía y Humanidades. Los hombres los que proporcionarían más libros de Carlos C. Sánchez y de Política.
Los libros que aportarían los jóvenes de 18 a 20 años serían en su mayoría de literatura (67.0% de ellos lee literatura mientras que sólo el 28.0% de la generalidad leen este tipo de libros), los que aportarían las persona de 36 a 45 años de edad serían en mayor proporción de Arte, Filosofía y Humanidades (29.0% contra 15.0% de la generalidad), mientras que las personas de 46 a 55 años de edad aportarían muchos más libros Religiosos que la generalidad (44.0% contra 21.0%).
Por cada persona casada que lee un libro de literatura, dos solteras leen libros de literatura (40.0% contra 20.0%). Los tipos de libros que se aportarían de acuerdo a la escolaridad serían los siguientes: Las personas de 0 a 6 años de estudios en mayor proporción que los demás se inclinan por libros de Religión (73.0% contra 21.0%), las de 12 a 15 años de estudios leen mucha más literatura que quienes tienen de 0 a 6 años de estudios (44.0% contra 0.0%) y son las que menos libros de superación personal leen (0.0% contra 9.0%). Quienes más libros de ciencia y tecnología llevarían a la biblioteca serían las personas con más de 15 años de estudios (16.0% contra 8.0%).
De acuerdo a su ocupación, destacaría que el 50.0% de los jubilados proporcionarían libros de Religión, mientras que de los demás sólo el 21.0%. Y que la mitad de los estudiantes llevarían libros de Literatura mientras que sólo el 28% de todos los demás lo haría.
Si los dividimos por partidos políticos los simpatizantes priístas pondrían más libros de Religión que los demás (50.0% contra 21.0%) y los simpatizantes panistas más libros de Carlos Cuauhtémoc Sánchez (18.0% contra 4.0%).
De acuerdo a los libros que les han cambiado la vida
La mitad de las personas mayores de 55 años de edad donarían La Biblia a nuestra biblioteca por motivo de que les ha cambiado la vida, mientras que sólo el 6% de quienes tienen entre 21 y 25 años de edad consideran que La Biblia les ha cambiado la vida, pero es a los que más ha influido Carlos Cuahutemoc Sánchez (11.0% contra 2.0% global).
Por los años de estudios, los libros más importantes en la vida de los mexicanos son La Biblia para quienes tienen de 0 a 6 años (55.0%) y Un Grito Desesperado para los de 7 a 11 años de estudios (13.0% contra 5.0% global). Mientras que a los que menos ha cambiado La Biblia es a quienes tienen más de 15 años de estudios (10.0%).
Entre los partidos políticos los que más biblias aportarían a nuestra biblioteca, por concepto de haberles cambiado la vida, serían los priístas (54.0%), de quienes recibiríamos menos biblias serían los perredistas (7.0%); y de los panistas, sería de quienes obtendríamos más libros de Carlos C. Sánchez (10.0% contra 2.0% global).
¿Quiénes asistirían más a nuestra Biblioteca?
De nuestro gusto o no, así se conformaría la biblioteca de los mexicanos del siglo XXI, pero ¿quiénes irían a leer en ella?. En México el 51% de la gente no lee, 18% lee poco (hasta 2 horas a la semana), 18% lee regularmente (2-5 horas a la semana), 10% lee mucho (5-10 horas a la semana) y 3% lee muchísimo (más de 10 horas a la semana).
Conforme se incrementa el número de años de estudio, se incrementa el porcentaje de personas que leen más de 5 horas por semana: Entre quienes tienen de 0 a 6 años de estudios son 5%, entre quienes tienen de 7 a 11 años de estudios son 8%, entre quienes tienen de 12 a 15 años de estudios son 15% y entre quienes tienen más de 15 años de estudios son 23%.
El 25% de los estudiantes lee mucho mientras que sólo el 8% de las amas de casa lo hace. El 18% de quienes tienen en su trabajo estatus de empleados leen mucho, mientras que este nivel de lectura es alcanzado por el 0.0% de los obreros. Finalmente, entre las personas que se consideran felices, lo cual podríamos asociar a mejor calidad de vida, lee mucho el 14%, entre las que no se consideran felices solo lo hace el 3%.
Hasta aquí el análisis cuantitativo, falta el cualitativo, espero que mi ponencia despierte el interés por realizar esta segunda parte, considérenla como una invitación abierta a aquellos que tengan la inquietud. Por ahora sólo puedo decir, que los libros que han cambiado mi vida, se encuentran en un pequeño rincón empolvado y casi olvidado, de esta Biblioteca de los Mexicanos del siglo XXI, al cual le estoy profundamente agradecida.
* Esta ponencia fue seleccionada para el Festival de la Letras 2004 y no fue presentada por solidaridad con el gremio de literatura en sus desacuerdos con CONARTE.
[1] Lexipedia, Encyclopaedia Británica de México, 1992.
